Al levantarnos vamos a desayunar al comedor que está todo preparado en las mesas y nos sirven para que no tengamos que levantarnos, al igual que pasó con la cena.
La verdad es que el albergue de Güemes es el mejor que he visto y creo que aquel que hace el camino de la costa se pierde la mitad del viaje si no se aloja aquí. La gente es muy amable y Ernesto que es el que dirige esto es un gran viajero y una gran persona.
Comenzamos a pedalear con dirección a Santoña y antes de entrar vemos desde la carretera las Marismas.
Una vez en Santoña nos acercamos a subir al barco que nos llevará al puntal de Laredo por 3 € a cada uno, incluida la bici.
En Laredo vamos a comer el menú del día a un bar y allí coincidimos con un cicloviajero llamado Alek Leka con el que nos hacemos una foto.
Después de comer, Sandra ha hablado por teléfono con Alma, una amiga que se apunta a venir con nosotros en bici, la esperamos y continuamos viaje hasta Pobeña.
Y por último llegamos al albergue de peregrinos de Pobeña y nos alojamos allí esta noche.





























Qué suerte chicos, otra chica se une al grupo para continuar la marcha! Bueno, qué suerte o no tanta…puesto que, viendo en la foto la bici de Chema, me pregunto si, en caso de que tampoco viaje con alforjas, dónde vas a colocar su bolsa de viaje? Como en los próximos días se animen más “viajeras sin alforjas” ya te veo entrando en Vitoria arrastrando un remolque de tractor con todo el equipaje del “personal…” Habráse visto…!
Un abrazo para todos/as y disfrutar con este buen tiempo!