Al levantarnos vamos a desayunar al comedor que está todo preparado en las mesas y nos sirven para que no tengamos que levantarnos, al igual que pasó con la cena.
La verdad es que el albergue de Güemes es el mejor que he visto y creo que aquel que hace el camino de la costa se pierde la mitad del viaje si no se aloja aquí. La gente es muy amable y Ernesto que es el que dirige esto es un gran viajero y una gran persona.
Comenzamos a pedalear con dirección a Santoña y antes de entrar vemos desde la carretera las Marismas.
Una vez en Santoña nos acercamos a subir al barco que nos llevará al puntal de Laredo por 3 € a cada uno, incluida la bici.
En Laredo vamos a comer el menú del día a un bar y allí coincidimos con un cicloviajero llamado Alek Leka con el que nos hacemos una foto.
Después de comer, Sandra ha hablado por teléfono con Alma, una amiga que se apunta a venir con nosotros en bici, la esperamos y continuamos viaje hasta Pobeña.
Y por último llegamos al albergue de peregrinos de Pobeña y nos alojamos allí esta noche.




























