Nos hemos levantado tarde y desayunamos los cuatro junto con Samuel y Mayte, a modo de despedida. Salimos a las 11:30
y nuestros anfitriones nos acompañan unos kilómetros hasta estar lejos de la ciudad. Les agradecemos toda la atención y ayuda que nos han prestado y nos alejamos después de darles unos besos y abrazos.
El camino de hoy son subidas sin demasiado desnivel y descensos, y así todo el día.
Compramos pan en Angüés y comimos, cinco kilómetros después, en el siguiente pueblo, Lascellas, en una chopera, sentados en una mesa. Más tarde pasamos por Barbastro, por fuera de la ciudad y seguimos hasta que iniciamos la entrada a un desfiladero
y nos quedamos en el camping San José, en la Puebla de Castro. Cenamos y nos acostamos en el albergue, en camas porque los del camping dijeron que llovería fuerte y estaríamos mejor que en las tiendas. No hay cobertura para subir algún dato al blog así que habrá que esperar…




